viernes, 20 de febrero de 2009

Al fin, despues de mucho pensar.

Publicar para el mundo no es cosa ni fácil ni agradable, no es fácil porque se debe uno atener a ciertas reglas que uno ignora cuando escribe para sí mismo o para aquellos que uno conoce y que perdonan en cierto grado las faltas a esas reglas; no es agradable, porque uno entra en un terreno desconocido que no siempre es amigable y mucho menos comprensivo.

Ambas cosas son temporales.

La primera se vence por la misma práctica y el deseo de mejorar, puliendo hasta donde sea posible la palabra escrita y la segunda pensando positivamente y aceptando la crítica de una manera amplia.

Esta es entonces, mi presentación.

Soy un ser humano, vivo en este mundo, sufro de los mismos males y gozo de los mismos placeres que todos los demás, las diferencias que pueda yo tener son igualmente las mismas que hacen diferentes a cualquier semejante de otro: nimiedades como el color de la piel, la nacionalidad, el idioma que se habla, lo que se cree y lo que se descree; cosas sencillas todas que brindan la variedad humana tan increíble y rica que tenemos.

Lo anterior simplemente significa que no creo que ninguna de esas diferencias son en realidad diferencias que cuentan para mi.

Una persona es para mi eso: una persona. No importa si es blanca o negra, si es creyente o ateo, si es hetereosexual u homosexual, mujer u hombre, rico o pobre.

Aca, dejaré expuestas Ideas, Complicaciones y demás...

No intento convencer a nadie, ni estoy dispuesto a ser convencido por nadie.

Dejó por antelación a cualquier texto que acá deje, que no creo en el dios religioso, sea este de cualquier creencia que exista. Tampoco soy un ateo recalcitrante porque la existencia de eso que se llama dios, fuera del contexto de cualquier método religioso, no puede ser probado hacia ninguna dirección.

Tengo respeto por la naturaleza, por todos los seres vivos que comparten su existencia en el planeta.

La vida humana es un suspiro entre dos eternidades, el antes del nacimiento y el despues de la muerte, absolutamente nadie ha venido o regresado de esas eternidades en ningún momento, al menos no hay pruebas que alguien lo haya hecho.

Por lo tanto hay que disfrutar la vida a lo máximo que podamos vivirla, sin preocuparnos de simplezas.

Poetalibre.






No hay comentarios.:

Publicar un comentario