viernes, 21 de enero de 2011

Pesadilla





Desperté sin despertar sintiendo la ansiedad y el temor que embargan al que es perseguido, la sofocación de la huída, la desesperación por buscar una salida, un escondite, una defensa que no aparecía, mientras aquel peligro inaudito y reptante se acercaba más y más con una clara intención malévola, en aquella carrera desesperada me sentía a cada momento más pesado, como si el tiempo y el espacio se hicieran pegajosos, espesos, casi sólidos e impidieran mi desbocada velocidad, al tiempo que mis sentidos se agudizaban haciéndome percibir el peligro aumentado a una salvaje intensidad.

Crispados los nervios, el cuerpo tenso, el rostro desencajado, los ojos desorbitados, la respiración ahogada, deseaba gritar sin poder hacerlo, lo que me perseguía poseía todo el poder, toda la fuerza, todo el valor que a mí me iba faltando en cada paso que trataba de dar, me sentía consumido, triturado, aplastado, abrazado por mil tentáculos, atravesado por mil lanzas, podía casi sentir la frialdad del contacto, una frialdad húmeda, resbalosa, putrefacta que sin siquiera llegar a mí totalmente, ya me estaba convirtiendo en aquello tan horripilante que mi mente no acababa de entender pero que me sometía a un horror efervescente.

Trataba de concentrarme en hallar un refugio, un asidero liberador, un poco de luz... Pero nada había, nada encontraba y aquella cosa que me perseguía se acercaba a cada momento al punto que mi desesperación se tornó en intensa locura.

Fue allí, en ese momento de absoluto horror, cuando hice lo impensable... me dí la vuelta y me ví cara a cara con aquello que me estaba dando alcance...

A mis espaldas, sólo tenía un gran espejo y lo único allí reflejado era mi propia imagen.

domingo, 16 de enero de 2011

Nacer y Morir




Del elixir de este nuestro amor
bebemos extasiados
entretejiendo nuestros sueños,
volando por el mutuo deseo.

Y nacemos cada día, como el sol
bajo la promesa de un sólo beso.
Y morimos cada día, como el sol
ante la tortura de la espera.

El nadir y el cenit nos son comunes,
alegría y tristeza por igual,
llenando el vacío de unas manos
con las propias, en un esfuerzo de amar.

El arriba y el abajo, de un camino
tortuoso y lleno de obstáculos
donde entre espinas y flores
llenos de esperanza, avanzamos.

La risa y el llanto nos abrazan,
entre el querer y el desear
nuestras almas se dilatan,
se expanden y nos alcanzan.

Lágrima y sonrisa por doquier
abruman los espacios del pensamiento
cuando la soledad invade y
cuando nos acompañamos en silencio.

Ante el impulso de la entrega
nos inunda tanto el frío como el calor
el corazón se vuelca sobre sí mismo
volviendo de nuevo a nacer y a morir.

sábado, 15 de enero de 2011

Eternidad







Cómo definir el tiempo que se sufre...
aquel donde cada lágrima duele
aquel donde cada suspiro razga
al corazón abriéndolo por la mitad...

Cómo medir el paso de aquellos momentos...
en que la soledad aprisiona el alma,
enclaustrándola en una isla desierta
donde ni siquiera es visible un horizonte...

Qué nombre se le da al tormento...
a ese castigo indecible de soportar
minuto tras minuto la brutal realidad
de la pena ahogada, de la herida abierta...

Tiempo de sufrir... y de ser sufrido...
De llorar en silencio, desde muy adentro,
cuando los latidos son una sinfonía
al dolor y la tristeza, al ansia de ver el sol.

Cúal es el nombre de ese tiempo
en el que dejamos al cuerpo vacío
al espíritu en blanco, a la memoria yerta...
Sólo hay un nombre... uno sólo: Eternidad.

domingo, 9 de enero de 2011

Un Sentimiento





Qué es un sentimiento, sino un abandono,
un salir de uno mismo y volar hacia otro,
es buscar lo que no tenemos y necesitamos
es gozar de lo ajeno y hacerlo sólo nuestro.

Es también una mezcla de realidad y fantasía,
en que ponemos la visión que nos altera
el entender los límites y las lógicas
a veces sin comprender por ello los resultados.

Es una entrega que pide a cambio una cosa:
tiempo, dedicación, comprensión e interés,
todos juntos formando un solo
que abraza al corazón y a la vida entera.

Tiempo para compartir, para ser sentido,
para unir en el espacio dos amaneceres,
riendo, soñando, pensando, queriendo...
tiempo para tener tiempo de amar.

Dedicación para hacer crecer las flores
de ese jardín que de una sóla semilla
sembrada en misterioso terreno
se ara con cuatro manos y dos miradas.

Comprensión para entendernos
cuando el camino del querer
pierde derechura y hace a veces
que extraviemos ese rumbo que da vida.

Interés en aquellas cosas nuestras
que a pesar de ser problemas y defectos
el amor los troca por virtudes,
que nos dan derecho a vivir lo hermoso.

Y en el abandono que es el sentimiento
hallamos lo mejor de nosotros mismos
descubrimos que lo que recibimos
es igual a lo que damos... siempre amor.

lunes, 3 de enero de 2011

Año Nuevo, Vida Nueva




Esa es la idea, o la costumbre de decir cada final de año.

Pero ¿es realmente algo práctico el sentido que esa frase tiene o es un eco vacío, una repetición sin esencia que decimos como loros amaestrados... ?

Nuevos proyectos, nuevos derroteros, nuevas metas, nuevas perspectivas, nuevos sueños... siempre que se nos abre un nuevo año: doce meses que vienen en blanco para colmarlos de las mejores cosas, de las mejores intenciones, de las mejores decisiones... ¿es eso lo que hacemos?

¿Quedarán todas aquellas cosas negativas, que son parte de nuestro ser, en ese último minuto del año que se acaba? ¿Las culpas, los malos procederes, las equivocaciones, las consecuencias de nuestros errores, los defectos, los abusos, el mal carácter... terminan con el año que se va?

¿Lo malintencionado, lo descuidado, lo amargo, lo incompresivo, lo injusto, lo cruel, que podemos llegar a ser, desaparecen junto con ese año que dice adiós?

Año nuevo, vida nueva... ¿A qué vida nos referimos?

Mejorar... en todo el ámbito posible, en el personal por supuesto, el ganar más dinero, el vernos más atractivos, el sentirnos más saludables, el conseguir el elogio y por que no... la envidia ajena y ser reconocidos por esos logros personales... ¿a esa vida nos referimos?

Pero... ¿qué hay de la vida que no es la nuestra?

En este año que comienza...

¿Seremos acaso más pacientes con los que generan nuestra impaciencia?

¿Seremos más cordiales con aquellos que han sufrido nuestro mal proceder?

¿Seremos más justos con aquellos que en algún momento cruzaron nuestro límite?

¿Seremos más honestos con aquellos a los que hemos engañado?

¿Daremos nuestra sonrisa franca a aquellos que vieron nuestra seriedad?

¿Conseguiremos la confianza de aquellos que traicionamos?

¿Veremos a las personas por lo que son y no por lo que aparentan?

¿Cultivaremos el buen trato, la amabilidad y la dignidad a otro nivel en este nuevo año?

Año nuevo, vida nueva... nada cuesta hacerlo realidad.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

El Amor Trascendental y Eterno


"El Amor Trascendental y Eterno" es el último poema en Ideas, Complicaciones y Demás en este 2010, muchas gracias a todos los que han mantenido el interés en esta página, eternas gracias nuevamente a aquellas y aquellos que han dejado sus comentarios y a todos los que se comunican conmigo a través del correo electrónico en relación a lo publicado. Ha sido un año con poca producción poética, ya vendrán mejores tiempos...

Para todos, un abrazo inmenso y deseos sinceros para el año que está por empezar.

(La imagen que acompaña este poema es de mi señora Madre)







Hay un amor, que no conoce realmente el final,
hay un amor que vence todos los obstáculos,
hay un amor que no se relaciona a la hipocresía,
hay un amor inmenso que sobrepasa a sí mismo.

Existe un amor que nos envuelve desde antes de nacer
que se entrega totalmente, sin límites, sin condiciones,
y durante nuestra vida ese amor es el faro de la libertad,
el camino de la verdad, la dulzura en tiempos difíciles.

Nada hacemos para merecerlo, para ganarlo...
y algunos no hacen nada para mantenerlo,
es un amor incomprensible, total, inocente, inmenso,
el único amor que mientras más da, más crece.

Un amor que nace de la vida misma,
un amor que se desarrolla en un vientre,
un amor que defiende, protege y alimenta,
un amor trascendental y eterno.

El amor de madre, lo más precioso y verdadero
demasiado sincero, puro en extremo,
impagable, ni con la vida misma...
ni con sacrificios, ni con esfuerzos.

Y es porque ese amor sublime nada pide,
es simple, sencillo, dadivoso, imperturbable,
es la raíz de todo, el origen, el inicio
y el motivo para todo lo que viene y va.

Es el amor que marca al corazón
con el fuego de las caricias más limpias,
con las palabras más sinceras
y con el ejemplo más honesto.

El único amor que sobrevive a la muerte
y tras ella, crece mucho más
allí, cuando ya no lo podemos tener
es cuando lo sentimos en toda su fuerza.

sábado, 18 de diciembre de 2010

¿Dónde quedó el amor?




Quedó acaso entre los ecos vacíos de las palabras
que algún día fueron dichas con deseo y alegría...
Quedó acaso en el camino, cansado ya de luchar
contra la rutina, la apatía y la desvalorización...

Quedó aletargado y falto ya de constancia
ante la pura costumbre de vivir el día a día...
Quedó anulado talvéz a fuerza del desinterés,
del aburrimiento y la domesticación absolutos...

O es que simplemente lo hemos sepultado
profundamente en nuestros corazones,
sin deseos ya de hacerlo importante
porque ya no nos es necesario, ni vital...

Quedó solitario entre aquellas caricias
que alguna vez nos dimos con vehemencia...
Quedó perdido entre los susurros
de las entregas sin límite y tanta pasión...

Quedó ya como recuerdo de un pasado
que es por ley inalterable e inquebrantable...
Quedó por fin, olvidado y rechazado
porque ahora ya no somos aquellos románticos...

O es que ya la vida se nos fue en vida
y vagamos ya muertos, fríos y solitarios,
sin anhelos, sin sorpresas, sin la luz
que una vez nos guió el uno hacia el otro.

No sé... no sé donde quedó el amor...
¿Lo sabes tú?... ¿A quién preguntar?
Sin amor, no hay ya historia, no hay ya futuro...
Sin amor... no somos nadie, no somos nada.

domingo, 12 de diciembre de 2010

A Usted





En esta hermosa tarde
en que todo se llena del agradable
aroma de las flores, quiero decirle,
a usted, que la estoy amando.

Bajo este cielo claro, transparente
en el cual un sol brilla glorioso
y radiante, quiero decirle,
a usted, que la estoy deseando.

Y hacia usted vuelan mis pensamientos,
cual alondras veloces,
llevando en sus alas la ternura y
el empeño de este amor que es tan suyo.

A usted, que con sus ojos me ha enamorado,
a usted, que con su voz me ha acariciado,
a usted, que con sus sentimientos
ha cautivado mi corazón y mi alma.

Caminado por estos senderos sinuosos
de esta vida sorpresiva e indolente,
va mi vida atada a la suya, en cada paso,
junto a usted, hacia un hermoso horizonte.

Y usted, presente en cada flor,
y usted perfecta en cada rumor
de aguas cristalinas, de rosas encantadas,
porque usted, es para mí, el amor.